jueves, 12 de marzo de 2009

Libertad Lamarque en Perú

Según las crónicas periodísticas de Perú, cuentan que Libertad visitó varias veces ese pais. La primera vez en 1934 y la última en 1975. Fue en Perú donde vió, por primera vez y en forma privada, su película “El Alma del Bandoneón”, estrenada por Argentina Sono Film, ya que no pudo asistir al estreno por razones laborales y una gira por sudamérica. En Lima actuó en el Teatro Municipal y en cines de barrio; así como en Tacna, Arequipa, Cusco, Trujillo, Ica, Chiclayo, entre otras ciudades. Era tan profesional que en una ocasión viajó a Iquitos en un avión con ganado y sin cabina altimática ya que se habían cancelado los vuelos comerciales por mal tiempo. No podía defraudar al público que la esperaba.
Según recuerda el diplomático Daniel Roca Alcázar en la revista peruana Caretas en la edición n° 1751: "...Vino al Perú hasta en seis ocasiones, en 1934 fue la primera figura popular que actuó en el Teatro Municipal de Lima. En su última gira, 50 años después, provocó ovaciones en el mismo Municipal y en provincias. Admiró y cantó la música de Chabuca Granda, de Cavagnaro y de Alicia Maguiña. Contemplaba embelesada los balcones de nuestro centro histórico ..."
En sus múltiples visitas a Perú donde escuchaba los “valsecitos peruanos” que estaban de moda, los grababa y los difundía por el mundo. “Estrellita del Sur” de Felipe Coronel Rueda,”Historia de mi vida” de Mario Cavagnaro, “Desdén” de Miguel Paz que sirvió para el guión de su película “Acuérdate de vivir” (1952) y “Fina Estampa” de la inolvidable Chabuca Granda en su película “Negro es un bello color”(1973) entre tantos estilos musicales, Libertad daba a conocer su predilección por la música peruana.
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2 comentarios:

Anónimo dijo...

Desde Perú, con un gran agradecimiento, no solo por recordar el paso de Libertad en mi pais, sino también por esos maravillosos valsecitos que son como un arrullo de mi niñez, canturreado por mis padres. Noemí Linares de Lima, Perú.

Anónimo dijo...

Desde Perú, con un gran agradecimiento, no solo por recordar el paso de Libertad en mi pais, sino también por esos maravillosos valsecitos que son como un arrullo de mi niñez, canturreado por mis padres. Noemí Linares de Lima, Perú.